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miércoles, 14 de noviembre de 2012

EL DRAGÓN RONCO



En la cima de la más alta montaña de la cordillera más impresionante del mundo, vivían una pareja de dragones. Su nido se encontraba sobre la un roquedo inmenso, y estaban incubando tres huevos gigantescos. Ambos estaban impacientes pues ya llevaban mucho tiempo al cuidado de los huevos. A todas horas los vigilaban, los mimaban y les daban calor. Y así iban pasando los días, hasta que una mañana escucharon algo dentro del nido. Uno de los huevos se estaba rompiendo, lentamente, poco a poco. El instante se hizo eterno hasta que vieron asomar una cabecita desde dentro de la cáscara del huevo, una pequeña cabeza de color…..ROOOJO!!!. Rojo como el tomate. Al salir del cascarón los papás observaron al retoño, era rooooojo como el tomate, tenía el cuello laaaaargo, dos graciosas alas sobre su espalda, las piernas fueeeertes y su piel duuuuuuura como el acero y llena de escamas. Los orgullosos papás lo cogieron en brazos y le dieron unas palmaditas en la espalda lo que provocó que el pequeño tosiera, y de su boca salió una bocanada de fuego. Bravo!!! Gritaron los orgullosos papás, tenemos un dragón roooooojo como el tomate.
Al día siguiente volvieron a escuchar el mismo sonido en el nido, otro huevo se rompía desde dentro. Siguieron muy atentos y vieron aparecer una cabecita de color…..AMAAAARILLOOOO!!!! Amarillo como el Sol. Al salir del cascarón lo observaron , era amaaaaariloooo como el Sol, tenía el cuello laaaaargo, dos graciosas alas sobre su espalda, las piernas fueeeertes y su piel duuuuuuura como el acero y llena de escamas. Los orgullosos papás lo cogieron en brazos y le dieron unas palmaditas en la espalda lo que provocó que el pequeño tosiera, y de su boca salió una bocanada de fuego. Bravo!!! Gritaron los orgullosos papás, tenemos un roooojo como el tomate y un drangón amaaaarillooooo como el Sol.

Y al día siguiente pasó lo mismo con el último cascarón que quedaba. Observaron como aparecía una cabecita de color….VEEEERDE!!!! verde como las hojas. Cuando lo observaron entero vieron que efectivamente era verde como las hojas, si cabeza pequeña y su cuello laaaargo, pero no tenía alitas en la espalda, eso sí sus piernas eran muy fuertes, pero su piel no estaba llena de escamas y no era durrrrrra como la de sus hermanos. Los papás lo cogieron en alto y le dieron una palmadita en la espalda, el dragón tosió, pero no salió fuego de su garganta….Bravo!!! Gritaron los orgullosos papás, tenemos un dragón rooooojo como el tomate, un dragón amaaarilloooo como el Sol y un dragón veeeeerde….y ronco.
El pequeño dragón ronco creció como uno mas en una familia feliz, siempre jugando con sus hermanos, aunque más de una vez salía escaldado de sus juegos. Y así pasaron los años felices de su infancia. Pero llegó el día en que los tres hermanos se hicieron mayores y los padres les enseñaron a volar y a comportarse como dragones. Ese día nuestro amigo se dio cuenta de que era muy diferente a sus hermanos, él no podía volar ni escupir fuego, jamás sería un dragón como los demás, él era diferente.
Vio durante un tiempo como sus hermanos jugaban en el cielo, como cazaban y muchas mas cosas que él no podía hacer. Se fue en busca de sus padres y les explicó lo que acababa de descubrir, los padres apenados le dijeron que ellos ya lo sabían pero que siempre lo habían tratado como a uno más. Entonces el dragón ronco tomó una decisión que comunicó a sus padres, “me voy padres, me voy en busca de otros como yo, tiene que haber mas dragones roncos por el mundo y yo los encontraré”, y los padres que lo querían como a sus hermanos lo entendieron y lo dejaron partir en busca de su felicidad.

Y así bajo de la montaña, camino muchos días sólo, y se adentró en una selva, y allí vió muchos animales y busco entre todos ellos a algún dragón ronco. De todos los animales de la selva había uno del que se hizo muy amigo, era fuerte, tenía melena larga, y lo llamaban el rey de la selva….era un LEEEEÓN!!!. Pero un día el dragón ronco le dijo al león, “ha sido un placer conocerte, y me encanta jugar contigo, y que seas mi amigo, pero tengo que seguir buscando a los de mi especie”. “no te preocupes “ contestó el león y continuó “, cuando se termine la selva te encontrarás con la sabana, allí me han contado que viven unos animales muy altos con un cuello muy laaaaargo, quizá sean de tu especie.”

Y nuestro protagonista caminó y caminó hasta que la selva se terminó, y comenzó un paisaje lleno de praderas de hierba alta con algunos pequeños bosquecillos de altos árboles, y junto a estos árboles unos animales muy curiosos. Eran altos, muy altos. Tenían la cabeza pequeñita como él y el cuello muy laaaaargo. Se parecían mucho a él, pero sus patas eran finitas y muy débiles no como las suyas que eran tan fuertes. Y la piel era débil y llena de manchas de colores. No eran  dragones roncos. Aun así se hizo amigo de estos animales que se llamaban…..JIRAFAAAS!!!!. Hablando con ellas les dijo que eran muy débiles y livianas para ser dragones roncos, a lo que ellas contestaron que habían oído hablar de un animal gigante muy grande y pesado que vivía en el mar.” El mar?” preguntó nuestro amigo que jamás había oído hablar de él. “si en el mar” gritaron las jirafas, “ sigue el río aguas abajo durante muchos días y él te llevará al mar”. Y el dragón ronco caminó y siguió el río durante mucho tiempo hasta que llegó al mar y una vez en su orilla se adentró en él. Y allí encontró muchos mas animales de los que se hubiera podido imaginar, pero sólo uno muy grande y pesado, enorme con una cola muy grande y una fuente en su lomo, y ese animal era….la BALLENA!!! Y jugó mucho con ella y se hicieron amigos, pero había una cosa que hacía la ballena y que él no podía hacer y era vivir y jugar debajo del agua, se sumergía y pasaba horas debajo del mar. Fue por ello que nuestro amigo se tuvo que despedir de su nuevo amigo para seguir buscando. “Tras las montañas existe un valle mágico con animales muy antiguos donde quizá encuentres lo que buscas”, esas fueron las palabras de despedida de la ballena.
Así pues el dragón volvió a ponerse en camino, nadó hasta la orilla, remontó el río, cruzó la sabana, atravesó la selva, volvió a subir a la montaña y luego la bajó por el otro lado, en busca del valle encantado. Y llegó a un punto donde los árboles eran gigantes, más altos y grandes que él, los animales eran distintos, parecidos a él, grandes, salvajes. Cuando llevaba un rato caminando divisó unos animales grandes, de pequeñas cabezas y cuello muy largo, caminó hacia ellos y comprobó que sus patas eran fuertes y su piel lisa y VERDE!!!, eran como él…
Se presentó como un dragón ronco y todos se rieron, “pero si eres como nosotros, tu no eres un dragón sino un dinosaurio”, nuestro amigo no supo que decir…en seguida se hizo amigo de todos ellos y jugó y se divirtió mucho. Por supuesto se quedó a vivir allí, se sentía muy a gusto, estaba claro que era uno de ellos y fue feliz entre sus hermanos los dinosaurios. Pero de vez en cuando levantaba la cabeza y veía en el cielo las dos sombras de sus otros hermanos, los dragones rojo y amarillo, volando y jugando en el cielo y se ponía algo triste y melancólico, pero solo le duraba un ratito, porque enseguida encontraba amigos para jugar de nuevo.


 Ches. (septiembre 2012: primer cuento inventado para Xoel )

jueves, 8 de noviembre de 2012

LORENZO Y SELENA



Papá por qué la luna brilla tanto hoy? –le preguntó el pequeño copiloto al conductor en medio de tan largo viaje.
El cansancio y la pesadez del camino se reflejaban en los ojos del hijo. El padre comprendió la necesidad de entretenimiento del chaval y le dijo:
-         - Su nombre es Selena y esta noche brilla tanto porque está feliz y se siente libre. Pero no siempre es así. Quieres que te cuente la historia de sus estados de ánimo?- le preguntó.
-         - Claro papi, pero deja que me ponga cómodo- el niño se recostó en su silla homologada, girándose lo justo para poder observar  la silueta de la cara de su padre en la oscuridad del coche.

Y el padre comenzó a relatar….

En el principio de los tiempos, cuando el mundo estaba sin organizar, no existían los días y las noches, el cielo estaba siempre iluminado. Los encargados de que así fuera eran dos amigos, Selena y Lorenzo. Se pasaban la vida iluminando el cielo, cada uno se ocupaba de una zona del mismo. Trabajaban mucho, pero tenían su recompensa, pues la gente los quería mucho y la tierra les devolvía paisajes hermosos pintados de mil colores. Todo era perfecto siempre hacía buen tiempo, las cosechas eran enormes y no existían peligros. Los dos amigos eran así pues muy felices con su trabajo, y se llevaban muy bien entre ellos. Por supuesto cada uno tenía su propia personalidad y forma de ser. Lorenzo era muy decidido y orgulloso, se creía el mejor y sólo atendía a su trabajo, en el cual era el mejor. Se preocupaba infinitamente y sin descanso a iluminar su parte del cielo, mientras que Selena era mas sentimental y soñadora, le gustaba su trabajo pero añoraba también la vida en la tierra.

Con el paso del tiempo Selena se dio cuenta de que su sentimiento de amistad hacia Lorenzo se transformó en admiración, y más tarde en algo mas profundo. Cuando menos se lo esperaba le llegó el amor y se enamoró de su compañero. Se sentía terriblemente atraída por su amigo y no podía evitarlo. Pero era tan tímida e insegura que no se atrevió a decírselo ni a demostrárselo, en lugar de eso se dedicó a perseguirlo y espiarlo, abandonando sin ser consciente sus obligaciones de iluminar su parte del cielo. De esta forma una parte del mundo se quedó a oscuras. Tras una larga temporada en esta situación, Selena se fue eclipsando por la luz de Lorenzo, el cual no se enteraba de la situación de ella. Con el tiempo Selena perdió su brillo.

Los habitantes de la tierra subieron al cielo a pedir explicaciones a los dos amigos. Reclamaban que desde que no iluminaban una parte del cielo había una parte del mundo en penumbra, se murieron las cosechas, los animales duermen y los que están despiertos se han vuelto peligrosos, el mundo entero se ha vuelto peligroso.
Lorenzo sorprendido les dijo que no podía haber una parte del cielo a oscuras, que entre él y Selena lo iluminaban todo. Entonces los habitantes de la tierra le dijeron que Selena ya no iluminaba su zona. Lorenzo enfadado observó como Selena estaba escondida detrás de él. Por qué no estás trabajando en tu zona? Por qué estás en la mía y escondida?
Selena apagada y con una voz muy débil trató de explicarle que lo que sentía por él, que no se había atrevido a decírselo nunca, pero que lo quería. Lorenzo no se sorprendió pero si se enfadó mucho, no entendía como su amiga había podido abandonar su trabajo, le dijo que era una irresponsable y que a partir de ese día el sólo iluminaría el cielo y que no quería volver a verla. Selena no aguantó el dolor y huyó a  su parte del cielo. Pero ya no fue capaz de iluminarla, no tenía luz suficiente en su corazón, se sentía anulada y abatida y fue desapareciendo poco a poco.
 Lorenzo siguió iluminando su parte del cielo, fuerte, orgulloso e inquebrantable, y Selena paseando por su zona, sin poder iluminar. Con el tiempo estos dos seres se convirtieron en astros….Lorenzo en el Sol y Selena en la Luna.

Hoy en día Selena ha recuperado algo de confianza en sí misma, aunque no ha recuperado toda su luz y energía. Dependiendo de su estado de humor se muestra de una manera u otra.

Hay días en que se pone triste y decimos que está en menguante.

Otros días está muy hundida y abatida y no emite luz alguna, entonces la noche es oscura y fría, y la llamamos luna nueva.

Otros en cambio, se levanta con ánimos e intenta iluminarnos y promete noches mejores, son las noches de luna creciente.

Y hay algunos días que Selena está de muy buen humor y llena de energía, son las noches de luna llena que hacen de las noches un lugar agradable y cálido.

Pero Selena no ha podido olvidar su amor por Lorenzo y vuelve a perseguirlo a escondidas, son esos días que vemos a la luna durante el día escondida cerca del horizonte.

Por eso hoy está de muy buen humor la luna, acabó sentenciando el padre. Cuando volvió su cabeza hacia el pequeño este dormía plácida y profundamente iluminado por la mágica luz de Selena. Y así pudo ver la expresión de paz y felicidad reflejada en su rostro.


ches

viernes, 19 de octubre de 2012

El pato y el pez

Hoy cuando estaba de viaje con mi pequeño ha surgido la magia. Bueno hace algún tiempo que al calor de mis cuentos y otras historias, empieza a fantasear con contarlas él. Hasta ahora no pasaban de frases e ideas sin entrelazar las cuales a él le parecen de lo mas gracioso pero no tienen sentido ni gracia sino fuese por la que aporta el pequeñajo.
Pues hoy le dije si quería jugar a algo y me dijo que no que prefería contarme una historia, pero espera papá que me la voy a inventar de un pato y de un pez (a mi estilo, eligiendo dos o tres palabras y encadenando con ella una historia). Y comenzó así...

Era un pez que jugaba debajo del agua todo el rato en el mar, si ya sabes todo el rato debajo y no salía, y también un pato que quería jugar con el pez pero no podía estar debajo del agua, porque el pato nadaba con las patas moviéndolas así, para adelante y para atrás. Y se ponía muy triste porque el pez no paraba de jugar y era su hermano. Pero cuando el pato bebía si que jugaban, porque los patos beben marcha abajo con la cabeza dentro del agua y entonces jugaban mucho rato y se lo pasaban bien. Y cuando se iban de vacaciones como eran hermanos se iban a su mundo y allí podían jugar los dos juntos, y sabes donde era su mundo papá? pues en donde tú estuviste en Marruecos y también iban Orlando. Y se acabó, te gustó papá?

Xoel Borrego Vega. (Mi primer cuento)

martes, 4 de septiembre de 2012

LA RAZÓN DE SER DE LOS GIRASOLES


    - ¿Qué son los girasoles?- le preguntó la chica del pelo largo al tímido chiquillo con el que casi no había hablado en toda la excursión, mientras recorrían el sendero que los llevaba de vuelta al autobús.


El chico abrumado y enrojecido, calculó las posibilidades de que una chica como ella se fijase en un ser minúsculo como él, como el resultado le salió muy próximo a cero en su aproximación más favorable, se sintió aliviado y comenzó a hablar:

-        " Según cuenta la mitología griega, el Dios del océano y la Diosa del mar tenían una hija llamada Clitia. Esta vivía enamorada del Dios Apolo que era el Dios griego del Sol. Ella observaba, desde el patio de su castillo en una isla en medio del mar, como apolo salía de su castillo del Este en su carro de fuego todos los días y como recorría el cielo hasta llegar a su castillo del Oeste. Durante tanto tiempo lo observó y no dejó de hacerlo y no hacía otra cosa, que se volvió un vegetal, su cuerpo un tallo débil y verde, y su preciosa cabeza en flor amarilla. Y esta gran flor se pasó la vida observando al sol desde que sale hasta que se pone."
-        
                  - Es preciosa la historia- le sonrió la joven.
-           -  Eso es sólo el  mito griego, quieres saber mas sobre la verdadera historia de los girasoles – se atrevió a proclamar el otra hora tímido muchacho.
-              - Pues claro que sí- y se detuvo en su caminar y sentándose en la hierba invitó al muchacho a que la imitase.
-                 -  Entonces quieres conocer la historia de los girasoles….muy bien pues te la contaré…

“La primera parte de la historia ya la cuenta la mitología griega, una princesa que se convierte en flor por no hacer otra cosa que observar a su amado. Bien pues sabes que los girasoles jóvenes hacen eso, se pasan el día buscando al sol, lo aman tanto que no pueden perderlo de vista. Pero un día un girasol cansado y agotado del ritmo de sus compañeros, decidió no seguir girando. Cuando pasaron las horas descubrió que el cielo estaba lleno de otros seres bellos y hermosos, y en especial aquel tan grande y que cambiaba de forma cada día, aquel plateado que unos días brillaba y otros emitía sombra, el girasol se enamoró de la luna. Varios días estuvo siguiendo a la luna en vez de al sol, pero sus raíces no le permitían seguir girando en ese sentido. Entonces se arrancó sus raíces que no le permitían rotar con su amada y se murió, pero de su raíz nacieron nuevos girasoles, fuertes y determinados, que al  crecer si pudieron girar con la luna.
Por eso existen girasoles que en la época adulta se desvían del resto y giran a destiempo con respecto al grupo.”


-                -  Que bonito – dijo la chica y añadió- es lo más tierno que he escuchado nunca.
-               -  Pues todavía te falta conocer por que el pez es el mejor amigo del girasol- se burló el chico y preguntó a la anonadada chiquilla- ¿y tu sabes por que los girasoles viejos miran al suelo?
-                - Claro que no, pero ¿me lo vas a contar verdad? – se emocionó la cada vez más emocionada muchacha.

“Pues la razón de que miren al suelo es de un girasol de esos que miraban a la luna. Tanto se enamoró este del astro del cielo, y tanto esfuerzo hizo por alcanzarlo que creció mucho mas de lo normal. Aun así no alcanzaba y lloró y lloró, y no dejó de llorar. Y sus lágrimas formaron un charco, y siguió llorando y llorando y el charco se convirtió en un pozo, pero no pudo dejar de llorar y llorar, y sus lágrimas hicieron que el pozo se convirtiese en un lago. Aun seguía llorando cuando se le acercó un pez de vivos colores y  le preguntó:
-           ¿Por qué lloras?
-           -  Pues porque no alcanzo la luna tan alta y hermosa en el cielo- le respondió el girasol.
-          -  Pero porque intentas un imposible, tú que eres libre y no un necio que deba hacer caso a una disciplina- le lanzó el pez.
-          -  ¿Pero por qué dices eso amigo?- se extrañó la flor.
-       -  Si en vez de mirar al cielo por imposición, mirases más a tú alrededor encontrarías consuelo a tu afligido corazón- y según acabó de hablar el pez se fue nadando.
El girasol obedeció, comenzó a buscar a su alrededor y nada encontró. Entonces agachó la cabeza abatido y sus ojos reposaron sobre el cálido y brillante reflejo de su amada en el lago. Sintió que sus raíces se comunicaban con el agua del lago, y que de esa manera recibía el abrazo de su amada. Supuso que siempre estaría con él y que nunca le abandonaría….
Por eso todos los girasoles cuando son jóvenes miran hacia el sol, pues este es lo más llamativo y su fuego oculta el resto del cielo.
Igualmente cuando maduran algunos se desvían y descubren el resto del cielo y la luna.
Y por eso cuando son viejos añoran la luna y agachan la cabeza renegando del sol y buscando a su amada en el lago infinito de las lágrimas vertidas.”

-                   -  Es lo mas hermoso que he escuchado nunca- dijo la chica clavando sus ojos en él.
-         -  Es sólo una historia- dijo muy seguro de si mismo el chico observando los hipnotizados ojos de la muchacha.

Y un silencio duradero se instauró entre los dos adolescentes, que sólo se rompió con el armonioso sonido de sus besos.


ches. (para Luth porque una promesa es una promesa y un cuento es eso, un cuento)

martes, 14 de agosto de 2012

EL SAPO HINCHADO


Que extraño mundo éste en el que todos viven enfadados y asustados, con prisas y urgencias. El trabajador por que no gana lo suficiente, los padres por no saber educar a sus hijos, o por que estos nos les dejan vivir, incluso los más pequeños parecen estresados.
Todo el mundo?
NO, hay un personaje que nunca está triste y que siempre sonríe, es el SAPO INCHADO, ese cuya luz vive en nuestros corazones.
Tú lo has visto? Lo has sentido alguna vez? Has notado en tu piel alguna vez el calor de su luz? No?
Y no conoces su historia?
Pues acércate y presta mucha atención por que te la estoy contando.

En un profundo bosque, no mas encantado que muchos otros que salpican el mundo, vivían toda clase de animales y árboles, siempre en conflicto unos con otros. Peleas por la comida, peleas por los mejores árboles para construir nidos y madrigueras, peleas por las mejores charcas para criar a las camadas…Siempre riñendo y discutiendo.
Pero todo el mundo en el bosque era así???
No. En lo más profundo del bosque vivía un ser generoso por naturaleza, bondadoso por gracia natural y altruista para castigo de los más egoístas, era el SAPO INFLADO. Siempre estaba recorriendo el bosque y escuchando a los demás. Muchos compañeros se reían de él, pues su aspecto era un poco ridículo. Estaba gordo, no gordo sin más, sino más bien gordísimo y cada día que pasaba lo estaba más.

Hoy se ha parado a hablar con dos ardillas que discutían por que ambas querían el tronco de un gran pino para hacer su madriguera. Casi se peleaban, entonces el sapo dijo- Y por que no viven las dos en el mismo árbol, una mas arriba y otra más abajo? Es muy grande y tiene mucho sitio para las dos. Las ardillas se miraron y sonrieron. Pues claro, en el mismo árbol, eso sería muy bonito y divertido, ya que siempre hemos sido muy amigas. Muchas gracias amigo sapo- dijeron las dos al unísono. Como enseguida treparon a su árbol no pudieron observar como el sapo al escuchar las palabras de agradecimiento hacia su persona se hinchó un poco mas, amenazando con explotar.

Siguió caminando y se encontró con el viejo roble. Que tal viejo amigo? Le preguntó al árbol. Pues aquí viendo como se marchitan los días, respondió el roble y añadió, pero sabes que es lo que mas me fastidia de este bosque? Que ahora que me gusta una hermosa higuera que está al otro lado del arroyo y que desde aquí diviso, no consigo nunca acercarme y mis ramas no llegan a rozar las suyas. El roble estaba muy triste y apesadumbrado. Y por que no le dices a ella lo que sientes? Porque soy muy tímido y un cobarde, sentenció el árbol. Pues escríbeselo, sugirió nuestro amigo, yo se lo llevaré y se lo leeré, dijo sonriendo. Vamos amigo atrévete, el que no  arriesga corazón y motivación, nunca llegará al amor. Y el roble escribió las más bonitas palabras de amor que se oirían nunca en aquel bosque. Y así el sapo pudo llevarle la carta a la higuera y se la leyó. Tan bonitas eran aquellas palabras escritas, y tan alto y dulce el tono de voz del sapo, que la higuera cayó enamorada antes de la primera estrofa. Alargó la higuera sus ramas e inclinó su tronco en dirección al roble y éste hizo lo propio en dirección a ella. Sus ramas se entrelazaron en un gesto de amor eterno y jamás se volvieron a ver separadas. Mil gracias viejo amigo, cuando lo necesites sabes que aquí tienes un amigo que te estará eternamente agradecido. El sapo una vez más se hinchó, esta vez ante los ojos del viejo árbol, ahora convertido en roble-higuera. Su cuerpo amenazó con reventar y saltar por los aires, e incluso sus patitas llegaron a elevarse apenas unos centímetros del suelo por un breve instante.

Pero el sapo no se preocupó y siguió su camino, con su tranquilo deambular por el bosque. Y se encontró con la tortuga que estaba triste y agobiada. A donde vas con tan mala cara y tan deprisa? Le preguntó. Ha excavar un agujero y meter la cabeza dentro. Esa respuesta tan exagerada y malhumorada fue la que le dio la tortuga al sapo. Pero porqué estás de tan mal humor? Que porque estoy de tan mal humor? Aun te lo preguntas? Es que no ves la cruz que llevo a todas partes?  Y dijo señalándose con una patita encima de ella, la concha. Es un estorbo me pesa y es incómoda, no me permite llegar a tiempo nunca, siempre soy la última en llegar a todos los sitios, me cansa mucho, te parece poco motivo para estar cabreada y enfadada?
Pero no has pensado en las ventajas que tienes por todo ello? La respuesta del sapo sorprendió y contrarió a partes iguales a la tortuga.
Si eres lenta eso te ofrece libertad, mientras que los demás van de un sitio a otro sin apreciar el camino ensimismados en llegar rápido y siempre con prisas, tu puedes observar todo lo que te rodea, deleitarte con el paisaje y las escenas cotidianas recreándote en tus paseos. Además tú llevas tu casa a cuestas, sí, es un peso, pero es una comodidad y un seguro. Otros se encuentran inseguros en el camino no sin razón, tú viajas con la posibilidad de parar a dormir donde quieras con total seguridad. Así pues el viaje para ti debe ser un disfrute en sí mismo, lo que para los demás es una obligación para ti es una forma de vivir y apreciar la vida. Si consigues convencerte de esto y disfrutarlo, no será ningún problema ser el último en llegar pues serás siempre muy esperado.

Pues sabes que tienes toda la razón? Dijo la tortuga emocionada y levantando los ojos para ver las estrellas y la luna. Y le dio un beso a su amigo. Un beso lleno de agradecimiento y profundo cariño. El sapo se volvió a inflar un poquitín, quizá esta vez demasiado. Esta vez estaba ya tan inflado que el beso actuó como gota que colma el vaso y hace rebosar el agua que contiene. Nadie lo había advertido pero el sapo se alimentaba de cariño y amor, y estos se quedaban dentro de él y lo inflaban amenazando con explotar para salirse de su cuerpo.
Esta vez si se elevó en el aire y subió y subió, hasta la altura de los árboles que rodeaban el claro del bosque en que se encontraba. Su cuerpo cada vez si hizo mas transparente y dejó ver su interior a todos los que llegaban asustados a observar. Una potente luz blanca, limpia, se escapaba por todos los poros de su piel. Todos observaban boquiabiertos la escena, asustados, temerosos por su amigo, hasta que al final se desintegró y una bola de luz estalló y se repartió en todas las direcciones dejándolos a ciegas por unos instantes.
Cuando regresó la calma y la noche, la tristeza que debería llenar todas las almas de los allí presentes no hizo acto de presencia y en su lugar se instaló en todos una alegría y una paz que nunca volvió a faltar en el bosque, pues la luz blanca vivió para siempre en sus corazones.

Y esta es la sencilla historia del sapo inflado, que en realidad estaba lleno de felicidad, la cual se materializaba en una luz blanca limpia y cálida que a todos guiaba y ayudaba.

Puedes ver tu luz blanca?
La notas en tu corazón?

ches. ( para Xoel, para que tu corazón albergue siempre esa inocencia y esa fuerza )

sábado, 21 de abril de 2012

DESCUBRIENDO MONSTRUOS




Xoel  y sus papás habían dejado de vivir en la ciudad y se habían ido a vivir a un pueblito pequeñito en un valle rodeado de muchas y muy altas montañas. Un sitio de esos con un río cantarín lleno de rocas y piedras redondas, donde los árboles eran más grandes que las casas y en el cual los animales andaban por las calles igual que las personas. Ahora un señor mayor con zapatos de madera que hacían música al andar cloc, clac…cloc, clac, ahora un rebaño de vacas con su pausado y rítmico caminar.

Llegaron un atardecer y entonces la vio, alta, delgada y vieja muy vieja. La casa que sus papás habían comprado. Que te parece Xoel? Le preguntaron los dos a la vez. No me gusta es fea, contestó él. En realidad le asustaba y cuando entró le asustó mas. Los techos eran muy altos, todo el suelo de madera vieja, y los muebles muy antiguos. Por eso enseguida se fue a la calle a entretenerse buscando amigos.

Su primera noche en la casa fue horrible. Acuchaba ruidos de aullidos como estos AUUUUHHHHH!!!! Entonces se tapaba hasta la cabeza con las mantas de la cama. Mas tarde escuchaba  quejidos tipo ÑIIIIEEEEEEEEEE!!! Eso todavía lo asustaba más. Y lo que mas le asustó fue un terrible ruido de cadenas arrastrando por el techo. El pobre Xoel no pegó ojo en toda la noche.

El día siguiente lo pasó entero jugando por todo el pueblo haciendo nuevos amigos.  A Xoel  las vacas le fascinaron, y también los perros que estaban sueltos por la calle y jugaban con los niños.  Así se le pasó el día y llegó de nuevo la noche. La segunda noche volvió a escuchar perfectamente todos los ruidos y tampoco pudo dormir.

El segundo día, estaba muy cansado y apenas pudo salir, no tenía fuerzas y se dormía de pie.

El papá de Xoel le preguntó que le pasaba, y él le dijo que tenía sueño. Pues cuando uno tiene sueño tiene que dormir insistió el padre. Pero Xoel no se atrevió a contarle a su padre sus miedos nocturnos. Se fue a dormir. Al rato el padre fue a la habitación y se encontró con Xoel debajo de las sabanas escondido y temblando.

Pero hijo que te pasa?

Papá en esta casa hay fantasmas, y salen por las noches cuando me acuesto en la cama.

Y tu como lo sabes hijo?

Porque los he oído, hacen AUUUUHHHHH!!!!!, también a veces NIIIIEEEEEEE!!! Arriba en el techo, y otras veces arrastran cadenas.

El papá se quedó atónito y sin palabras, recapacitó, pensó y luego le propuso a Xoel lo siguiente:

Si te muestro los fantasmas y te los presento dejarás de tenerles miedo?

Pero papá tú los conoces?

Claro hijo, yo también fui pequeño y escuchaba fantasmas.

Vale papá, pero sólo iré contigo si me das la mano.

El papá cogió la mano de Xoel y este la apretó deseando que su papá le protegiese de los fantasmas que habitaban aquella vieja casa.

Salieron de la habitación y se acercaron a las escaleras que subían al segundo piso de la casa, en el medio de las escaleras había una ventana. Xoel pudo ver a un fantasma meciéndose allí en las escaleras, era blanco y no paraba de moverse y de aullar  AUUUUHHHHHH!!!!

Mira papá hay está el fantasma dijo Xoel aterrado escondiéndose detrás de las piernas de su padre.

Ese es tu fantasma hijo? Preguntó el padre mientras se reía fuerte JAJAJAJA. Xoel no entendía como su padre ante el terrible y peligroso hecho de observar un fantasma se entretenía en reír y reír y no parar de reír.

Tranquilo amor, yo acabaré con él, dicho lo cual se dirigió directamente a donde estaba el fantasma, iba a por él, que papá tan valiente. Lo cogió con ambas manos y le dijo a Xoel ven y observa tu fantasma. Xoel sorprendido y todavía asustado fue hasta donde su padre tenía preso al fantasma. Al acercarse pudo ver que lo que su padre tenía entre las manos no era un fantasma sino la cortina de la ventana de las escaleras que estaba abierta. Su padre le explicó, al entrar el viento por la ventana movía la cortina y que a él le había  parecido un fantasma, y ese mismo viento al pasar por las habitaciones de la casa sonaba como una aullido, tal y como él lo había escuchado esas  noches.

Resuelto el primer misterio le pidió a Xoel  que le siguiese al segundo piso de la casa. Xoel se aferró de la mano de su padre y le acompañó hasta el segundo piso.

 Hay está tu segundo fantasma hijo.

Papá, aquí no hay nada.

Mira el suelo, de que está hecho?

De maderas viejas y clavos. Contestó Xoel.

Pues que sepas que la madera en invierno con el frío se contrae es decir que se hace más pequeña, pero en verano como ahora, se expande, es decir se hace mas grande, y así chocan y rozan unas piezas con otras, y no paran de hacer ruido tipo ÑIIIIAAAA!!!!

Vale papá ahora lo entiendo, gracias.

Sólo nos falta conocer tu tercer fantasma, para ello tendremos que subir al desván. De nuevo de la mano de su padre Xoel acompañó a este hasta el desván. Este era un cuarto en lo alto de la casa, justo bajo el tejado, con las paredes inclinadas y lleno de trastos. Había cabeceros de camas, muebles, bicicletas muy viejas, espejos y muchas cosas más. Lo más curioso eran dos armaduras de metal como las de los caballeros de las películas que tanto le gustaban a Xoel.

SE soltó de la mano de su padre y fue directo a coger una para ponérsela, pero para sorpresa y susto de Xoel y de su padre, la armadura comenzó a moverse y a hacer ruido, como de metal rozando contra el suelo.

AHHHH!!! Gritó Xoel.

NO temas que yo estoy contigo, dijo su padre. Aunque en realidad también se había llevado un buen susto.

Con decisión el padre cogió la armadura y la levantó, y allí en el suelo apareció ante sus ojos una familia de ratones, estaban la mamá y el papá ratón, y en un nido hecho con hilos están 6 pequeñísimos ratoncitos apenas recién nacidos.

Mira Xoel, aquí tienes a tus fantasmas. Dijo el papá con una voz aterciopelada mientras cogía a unos de los cachorros y se lo mostraba a Xoel.

Este observaba embobado y atónito a los recién nacidos, no entendía como unos animalitos tan bonitos y tan pequeños le habían podido asustar tanto.

Papá prometo no volver a asustarme.

No lo hagas hijo por que por supuesto te volverás a asustar, quieres que te confiese algo? Preguntó en voz bajita el padre.

Si papi.

Yo también me asusté cuando se movió la armadura. Pero lo mejor contra el miedo es pensar en cosas divertidas, por que el miedo te hace más débil y pequeñito. Cuanto mas te ríes más grande te vuelves y haces más pequeño al miedo. Si alguna vez un fantasma te asustan, piensa en ellos haciendo el ridículo, quítale la sabana al fantasma y déjalo desnudo, o ponle gafas de sol al monstruo y nariz de payaso, ya verás como en vez de miedo al final te divierten.


Y desde aquel día Xoel vivió feliz en el pueblo y nunca mas necesitó a alguien que descubriese  fantasmas por él, pero aun así le encantaba jugar con su padre a convertir en ridículos los miedos que juntos afrontaban.


Chesbm. 
Escucharte decir "te quiero papá" para luego inmediatamente caer fulminado en brazos de morfeo tras escucharme relatar el cuento es orgullo de padre.